Go to Top

El Protocolo Familiar: La salvación de muchas empresas familiares

El Protocolo Familiar: La salvación de muchas empresas familiares empresa familiar 1 300x190Cuando el fundador o propietario mayoritario de la empresa alcanza una determinada edad debe empezar a considerar el futuro de su empresa y su familia cuando a él le llegue inevitablemente la hora de retirarse, ya sea por voluntad propia o por imperativo vital.

Algunos empresarios se resisten considerando que la empresa es su hijo y no confían en que nadie podrá llevarla como ellos, por lo que van retrasando indefinidamente la planificación de su sucesión, lo que puede provocar incertidumbre entre los candidatos a sucesores que necesitan un plan de carrera con antelación, y también entre la familia, que no tiene clara su estabilidad económica futura. En cualquier caso, la tercera generación queda desprotegida.

Igual que la mayoría de las personas con patrimonio consideran importante disponer de un testamento personal para legar sus bienes, los empresarios deberían ser conscientes de la importancia de efectuar un testamento empresarial en forma de Protocolo Familiar. A diferencia del primero, que lega solo la propiedad y se puede preparar unilateralmente en pocas horas, el segundo organiza además la gestión y gobierno de la empresa así como su relación con la familia, por lo que requiere una cuidadosa y profesional redacción de un Protocolo Familiar, que lleva meses de reflexión para su elaboración y precisa del consenso de la familia.

Es bien sabido que muchas empresas familiares no sobreviven a la salida del empresario debido a los conflictos entre los herederos fruto de una falta de planificación de la sucesión, por lo que los empresarios, a los que tanto les ha costado crear y desarrollar su empresa, deberían ser conscientes de la necesidad de preservar tan preciado patrimonio y legar sus frutos a su familia con un buen Plan de Sucesión, además de disfrutar ellos mismos de un buen retiro.

Un buen Plan de Sucesión plasmado en un Protocolo asegura la continuidad de la empresa y el bienestar económico de la familia en el futuro, tanto de la segunda como de la tercera generación, evitando cualquier tipo de conflicto generacional. Su contenido abarca los círculos de la familia, la empresa y la propiedad, distinguiéndolos claramente y estableciendo los órganos pertinentes de gobierno para cada uno de ellos, así como las normas que regulan todos los aspectos de su interacción.

Por otra parte, puede parecer que el Protocolo es solo un documento legal que puede cumplimentarse a partir de un formulario estándar, pero la realidad es que en la elaboración de un Plan de Sucesión intervienen fundamentalmente aspectos de estrategia empresarial, organización de empresas, evaluación de directivos, psicología de relaciones humanas y también los aspectos legales necesarios para la redacción final del protocolo.

En resumen, un buen Plan de Sucesión Empresarial garantiza una transmisión fluida de la empresa a las futuras generaciones al retirarse el empresario y precisa de un Protocolo consensuado, un proceso de transición afinado y una estructura de gobierno efectiva.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *